Los beneficios e indicaciones de la cura hidropínica

Según la Organización de Balnearios de España, la cura hidropínica es una de las técnicas más antiguas que se conocen, ya que su aplicación y sencillez han producido efectos curativos sobre el organismo del ser humano durante miles de años. En los orígenes de las aguas termales, este método se utilizaba como una forma terapéutica de tratar el cuerpo y con él, el estado físico de la persona. Además, según expertos en la materia, existen dos tipos de agua para su posterior ingesta: por un lado, están las diuréticas, que basan sus propiedades en la mineralización extremadamente débil y sus tipos son bicarbonatados, sulfatados y magnésicos; por otro lado, están las digestivas, caracterizadas con potencial laxante.

Éstas están dirigidas a regular el tracto hepático y gastrointestinal y poseen una mineralización superior de tipos bicarbonatadas, cloruradas, sulfatadas y carbogaseosas.

El agua termal es un medicamento más, eso sí, natural.

Aunque sea una técnica antigua, podemos decir que la cura hidropínica es un ejemplo de cura -bebida u oral-  bastante desconocida para muchos. La ingesta de agua durante periodos de tiempo variados hace que el organismo responda a un ritmo determinado dependiendo de las cantidades de ingesta que tomemos. Es una técnica fácil de realizar y proviene de un producto de naturalización exhaustiva -como es el agua-, pero no podemos olvidar su correcta aplicación debido a que nos puede conducir a alteraciones nerviosas y respiratorias si cometemos ciertos abusos. Sin embargo, si la práctica se hace de modo apropiado, los resultados son óptimos para el organismo y sobretodo terapéuticos.

Cura hidropinica

La Cura Hidropínica es una cura de bebida o cura oral.

 

Por lo demás, según un estudio publicado por la Universidad de Zaragoza, existen acciones que repercuten en el ser humano a nivel local y general. Entre los “efectos” de la cura hidropínica se encuentran:

  • La regulación de la hipertensión arterial.
  • La densidad urinaria disminuye.
  • Favorece un mayor descanso al riñón (debido a una buena filtración renal).
  • Se producen orinas menos irritantes y más protectoras.
  • Provoca un lavado de las vías urinarias.
  • Quita la sed.